Según reconocidos estudios a los que en nuestra consulta de cirugía veterinaria en Reus hemos accedido, varias mascotas también han sido infectadas en el mundo por la COVID-19. 

Gracias a la información hasta ahora disponible, el porcentaje de riesgo de que los animales de compañía transmitan el virus a las personas es bajo. Parece, por tanto, que no juegan un papel importante en la difusión del coronavirus. Además, por el momento, no hay pruebas de que los virus puedan propagarse a sus dueños o a otros animales mediante la piel o el pelo.

En cualquier caso, si quieres prevenir a tu mascota del virus, no dejes que tu perro o gato interactúe con individuos u otros perros y gatos en la calle. Por ejemplo:

– Evita parques para perros o sitios públicos donde se junte mucha gente con mascotas.

– Cuando pasees a tu can, asegúrate de mantenerlo a unos dos metros de otros.

Si, si embargo, eres tú quien enferma de COVID-19 y tienes un animal de compañía:

– Evita acariciar, ser lamido o compartir cama con el animal.

– Aléjate de todos los demás, eso incluye a tu mascota. Si tienes posibilidad, que un amigo cuide de ella. Pero si no hay otra opción y debes seguir siendo tú quien se encargue de la mascota, usa en todo momento mascarilla. Usa hidrogel siempre antes y después de tocar al animal y su comida. 

Si llegas al tercer escenario, esperamos que no ocurra, en el que al estar infectado por la COVID-19 tu mascota se contagia, no seas tú quien la lleve al centro veterinario. Mejor llama por teléfono al médico porque seguramente puede darte las pautas gracias a una cita virtual, por ejemplo, como en Bastet Clínica Veterinaria hacemos. 

Las pruebas solo deben hacerse en perros y gatos que hayan tenido síntomas o estén en contacto con personas con COVID-19. Si diera positivo, sigue los mismos comportamientos que integrarías si alguien de tu núcleo familiar se infectara. Intenta separar a tu mascota dentro una habitación solo para ella, alejada de la familia durante 15 días.